No existe cura para la enfermedad de Alzheimer. Los objetivos del tratamiento son:
Disminuir el progreso de la enfermedad (aunque esto es difícil de hacer).
Manejar los síntomas como problemas de comportamiento, confusión y problemas de sueño.
Modificar el ambiente del hogar para que usted pueda desempeñar mejor las actividades diarias.
Apoyar a los miembros de la familia y a otros cuidadores.
Se utilizan medicinas para:
Disminuir la velocidad con la que empeoran los síntomas, aunque el beneficio de usar estos fármacos puede ser pequeño.
Controlar los problemas de comportamiento como la pérdida de juicio o la confusión.
Antes de usar estos medicamentos, pregúntele a su proveedor de atención:
¿Cuáles son los efectos secundarios del medicamento y vale la pena el riesgo?
¿Cuándo es el mejor momento, si lo hay, para usar estos medicamentos?
¿Es necesario cambiar o suspender medicamentos para otros problemas de salud?
Las personal que presentan mal de Alzheimer requerirán apoyo en casa conforme la enfermedad empeora. Los familiares u otros cuidadores pueden ser de asistencia al ayudar a la persona a lidiar con la pérdida de memoria y los problemas con el sueño y el comportamiento. Es importante asegurarse de que la casa de una persona que tiene mal de Alzheimer sea segura para ella.